Reten del SAT me robó mi mercancía; acusa paisano

San Luis Potosí

Días antes de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) quitara un retén en la carretera a Matehuala a raíz de la difusión del video de un diputado local que exhibe el acoso del gobierno federal a los paisanos, Francisco Javier Díaz Soriano y su familia fueron víctimas de un cuantioso y vil robo por parte de dichos empleados federales.

El pasado miércoles 7 de diciembre, Francisco y su familia fueron obligados a detenerse en dicho retén. Con trato prepotente, la encargada del retén del SAT identificada como Laura Catalina Trejo Correa, le advirtió que traía “exceso de mercancía” y que sería objeto de una revisión minuciosa en las instalaciones de la dependencia, ubicadas a más de 70 kilómetros del retén, en el Parque Tres Naciones.

De las 11 de la mañana hasta a las 6 de la tarde, Francisco y su familia quedaron a merced de los empleados federales, quienes los orillaron a trasladarse en su camioneta –escoltados por el SAT y policías, como si fueran delincuentes- hasta la capital potosina, sin importarles que el paisano es diabético y que debía aplicarse un tratamiento médico-alimenticio para controlar su padecimiento.

“A ojo de buen cubero me dijeron que traía más de 70 mil pesos en mercancía y que por eso tenía que trasladarme hasta las oficinas centrales del SAT, yo les mostré mi boleta que me dieron en la aduana de la carretera Piedras Negras-Coahuila, donde pagué 6 mil pesos por importar mis cosas pero no me la valieron”, denunció el oaxaqueño.

Al llegar al parque Tres Naciones, los empleados del SAT lo extorsionaron trataron a Francisco y a su familia peor que delincuentes. Trataron de fotografiar el proceso de revisión pero un elemento se les abalanzó y les ordenó que no usaran sus teléfonos, y los obligó a subir a su vehículo mientras revisaban su remolque. Sin cuidado, de manera prepotente, los aduaneros esparcieron las pertenencias de Francisco en el piso y seleccionaron los artículos nuevos que se supone eran para sus familiares, radicados en Oaxaca.

“Luego se acercaron y me dijeron que tenía que pagar 70 mil pesos de multa, yo les reclamé, les volví a mostrar mi boleta de pago y les dije que teníamos derecho a una franquicia personal que justificaba todas las pertenencias, pero se burlaron, solo me dejaron las cosas viejitas, me quitaron ropa, juguetes, regalos, todo”, añadió el paisano, quien afirmo tener la residencia en el vecino país del norte, por lo que interpondrá una queja ante las autoridades consulares.

Para no perder su mercancía, Francisco les pidió a los aduaneros que le dieran un par de días mientras conseguía el dinero para pagar la multa, sin embargo, los abusivos trabajadores le dijeron que ya mejor se fuera a su tierra.

-Ni le busques, ya mejor vete-, le espetaron al paisano.

Desconsolado por el maltrato de parte del Servicio de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Francisco y su familia reanudaron su viaje hacia Oaxaca, no sin antes pedir a las autoridades federales y estatales que investiguen y sancionen la extorsión de la que fue objeto.

Con Información de La Roja

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