RADAR POLÍTICO

Joel Sánchez Rodríguez

@JoelSanRadar

FALTA DE OFICIO…

Después de una muy larga discusión, en las primeras horas de este 30 de diciembre en el Congreso del Estado de Hidalgo fue aprobado el presupuesto de egresos 2019 para la entidad hidalguense, en el que históricamente se alcanza una cifra de 46 mil 271 millones 736 mil 282.66 pesos, cantidad superior en un 9.8 por ciento a lo presupuestado en el 2018.

Sin embargo pese a la cuantiosa cantidad, la aprobación con 20 votos a favor, 3 en contra y 7 abstenciones, vino a confirmar la falta de oficio político de los legisladores al no lograrse acuerdos entre las distintas fracciones parlamentarias y la necesidad de la fracción de MORENA de recurrir al mayoriteo para suplir el consenso y el entendimiento.

De nada sirvió que el ejecutivo elaborara su proyecto de presupuesto y que la secretaria de Finanzas Jessica Blancas Hidalgo acudiera a diversas reuniones con el legislativo para lograr acuerdos con los representantes populares integrantes de la Comisión de Hacienda, porque al final los diputados impusieron su voluntad sin escuchar otras voces, ni siquiera las de sus pares que no estaban de acuerdo en la forma en la que se distribuyeron y etiquetaron los recursos.

Como presidente de la Junta de Gobierno, el diputado Ricardo Baptista González parecía llevar a la LXIV Legislatura a los acuerdos que no se alcanzaron al inicio de la gestión, pero algo falló en el tema del presupuesto, que tuvo que ser aprobado a última hora, prácticamente trabajando al amparo de la madrugada para evitar –además- protestas y manifestaciones como la registrada la noche del sábado por integrantes de una organización, que causalmente 24 horas antes habían sido estimulados con una post-posada.

EN CRISIS…

Donde se enfrenta una grave crisis que va más allá de lo político y llega hasta lo económico, es en el Partido Revolucionario Institucional en Hidalgo, en cuyo comité directivo estatal no encontraron mejor fórmula para aligerar la carga, que el despedir a decenas de trabajadores sin proporcionarles algún pago de marcha y reteniéndoles el aguinaldo a los que se quedaron, pero garantizándoles que al menos tendrán trabajo un poco más.
Dicen que solo los muy consentidos recibieron la mitad del aguinaldo que les correspondía, pero que al resto únicamente se les dieron las gracias por sus servicios y obviamente el más amplio reconocimiento por parte de la dirigencia que preside Leoncio Pineda Godos, quien les aseguró que se está haciendo lo posible para que a todos se les otorgue una gratificación de fin de año, pero que por el momento no será posible.
La histórica frase de que se trató de “una medida dolorosa pero necesaria” retumbó en las paredes del PRI estatal; lo malo para los priistas es que muchos de los que se fueron, lo hicieron sumamente indignados y buscan cobijo en otros institutos políticos y han ido a tocar la puerta de ex-militantes del tricolor para ponerse a sus órdenes. Otros, los que se quedaron, esperan que la dirigencia les cumpla la promesa de darles el aguinaldo completo.

GRAVE OCULTAMIENTO…

En donde también se enfrenta una crisis, pero tratan de mantenerla oculta, es en la Secretaría de Salud de Hidalgo, dependencia que hace lo posible por no reconocer el grave problema de salud pública que representa el creciente índice de enfermedades respiratorias, que más allá de la influenza, mantienen desde hace varias semanas enfermo a un cada vez más elevado porcentaje de la población hidalguense.
En las instituciones de salud aseguran que las enfermedades virales y mixtas que ataca las vías respiratorias, se han registrado de manera atípica al grado de considerarse grave la situación y que además una gran cantidad de personas debe atenderse de manera particular pues en los nosocomios públicos y centros de salud no se cuenta con lo necesario para brindar la atención necesaria.
Lo más grave es que ante la reciente entrada del invierno y la llegada de nuevos frentes frios, puede hacer que la situación se vuelva mucho más delicada y el estado no está preparado para algo así, quizás por ello en la dependencia a cargo del secretario Marco Antonio Escamilla Acosta han optado por el silencio, como si el ocultamiento de la información y las estadísticas fuera a resolver lo que se torna cada vez más difícil.

¿HABRÁ TAXIMETROS?…

Para quien también habrá una situación difícil es para el secretario de Movilidad y Transporte de Hidalgo, José Luis Guevara Muñoz, pues los taxistas organizados ya se preparan para exigir a la dependencia la autorización para incrementar las tarifas, pese a que jamás las respetan y casi siempre incurren en abusos en agravio de los usuarios para lo cual cualquier pretexto les es bueno.
Según ha trascendido, una de las propuestas será que se coloquen taxímetros en las unidades del transporte público, lo cual tampoco es garantía de que se beneficiará a los pasajeros al tratarse de aparatos que pueden ser manipulables, obviamente en favor de los choferes y concesionarios, que al final de todo son los únicos que ganan con el servicio.
Prácticamente está en las manos de José Luis Guevara el autorizar o no las pretensiones de los taxistas, así como está en las facultades de la SEMOT Hidalgo el someter ya al orden a los concesionarios de camionetas colectivas, que continúan poniendo en riesgo a los pasajeros al obligarlos a viajar en bancas y no en asientos con cinturones de seguridad o incluso parados.
Habrá que ver en qué queda la idea de los parquímetros y el cómo resuelve el asunto la secretaría, a la que en la primer quincena del año le ingresarán la solicitud para incrementar el costo del pasaje, lo que sería un fuerte golpe a la economía de muchas familias hidalguenses.

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Twitter: @JoelSanRadar

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